La princesa busca marido...

Había una vez una princesa que quería un esposo digno de ella y que la amara verdaderamente. Para esto puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar los 365 días del año al lado del muro de palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro, al primer frío de invierno se marcharon la mitad... al calor sofocante del verano se fué la mitad de la otra mitad... y cuando empezó a faltar la comida también se rindió la mitad, de la mitad, de la mitad... Habían empezado en el mes de enero y cuando llegó diciembre y empezaron los primeros fríos tan solo quedaba en pie, al lado del palacio, un joven. Todos los demás se habían ido cansados, aburridos pensando que el amor no valía la pena. Solamente este joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro esperando que pasaran, pacientemente, los 365 días. La princesa, que ...