Madurito sexy

Un reflexión u observación en pleno vuelo, en un baño compartido de un albergue marroquí, en un espejo ajeno y lejano... Casi a la par que encuentro las entradas mas pronunciadas en el sendero abierto de mi frente, he descubierto un reducto de rebeldes cabellos albinos. Se encuentran en un recóndito poblado, entre distinguidos compañeros de color negro azabache, justo en la parte superior a la entrada de los sistemas auditivos. Han aparecido en bastante cantidad, siempre se habían presentado de a poquito. De a uno han podido ser eliminados de forma paulatina y automática, pero esta noche es como si se pusieran de acuerdo en aparecer majestuosos y brillantes cual perlas marinas o canicas de nácar. Al principio la terrorífica sombra de la edad me ha invadido, presuroso me he precipitado a coger algún objeto cortante y dar cuenta de ellos, a falta de mi mas temible arma, las tijeras de peluquero, que tan útil uso les di en "el viaje". En su ausencia me he obligado a usar una pod...