Cuenta la leyenda que, si cualquier persona mantiene la vista fija en uno de estos seres, él no podrá escaparse. Pero en el momento en que el observador pestañee o mire hacia otro lado, el Leprechaun desaparecerá de inmediato. Un cuento típico empieza con un viajero que sigue el débil sonido de un martillo, proveniente de un espeso bosque. Cuando el Leprechaun ve que le han descubierto, suele mostrarse amable hasta que su visitante le pide que le diga dónde esconde el oro. Como el Leprechaun está obligado a llevar hasta su oro lo unico que puede realizar es el engaño y recurrirá a cualquier artimaña para distraer a su captor. Porque en el mismo instante en que el humano le quita los ojos de encima, el Leprechaun se esfuma. Por ejemplo, puede volverse sorprendentemente generoso y, en un abrir y cerrar de ojos, comprar su libertad con una bolsa repleta de monedas de oro. Pero cuando los Leprechaun los rocían con el oro, es mejor no endeudarse demasiado pronto, pues su...
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